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Publicaciones relacionadas con el trabajo más reciente de Rodrigo Martín a lo largo de 2012 hasta la actualidad; artículos y reseñas de revistas, periódicos y publicaciones online.


Rodrigo Martín abre las puertas de la expresión propia

Visitante a Gates en Galeria Octógono. Fotografía de Mara Villamuza
Visitante a Gates en Galeria Octógono. Fotografía de Mara Villamuza
El primero en utilizar la escritura automática (bajo las influencias de Freud) fue Apollinaire. También fue el creador del término surrealismo en 1917. Era necesario rechazar el pasado que había engendrado el monstruo de una Guerra Mundial, hacía falta algo nuevo, una vanguardia donde lo importante no sería el estilo, sino la actitud.
Maurice Denis: «El arte ya no es una experiencia puramente visual que podemos registrar simplemente, ni tampoco una fotografía de la naturaleza, ni siquiera una fotografía especialmente sofisticada. No, el arte es una obra de nuestro intelecto, una obra que solo ha sido desencadenada por la naturaleza. Más que trabajar a través de los ojos, concentramos nuestro estudio, como dijo Gauguin, en el centro silencioso de la mente. Esto es lo que proponía Baudelaire, pues de esta manera la imaginación se convierte de nuevo en la reina de nuestras fuerzas y liberamos a nuestra sensibilidad.»

En la década de 1910, Robert Delaunay convirtió el color en el tema principal y lo utilizó para componer el cuadro, dándole ritmo y movimiento. Tomó el espectro cromático como si fuera una escala musical aplicando a la práctica la teoría especulativa del color de Chevreul y su doctrina de los “contrastes simultáneos”, creando una poesía pictórica lo que Apollinaire llamó “orfismo”. El resplandor de los colores del arco iris invadió toda su obra. El cubismo abstracto fue el nombre que él le puso y con él llegó a la plena abstracción.
Vasily Kandinsky utilizó la teoría del color que partía de Newton, la teoría de la luz, la cosmología, la morfología y la mecánica quántica. Era un tiempo en que la fotografía y las nuevas técnicas de reproducción empezaban a ser utilizadas por los artistas, pero no se abandonaron las investigaciones de los románticos, como Turner, que siguieron la teoría del color de Goethe y la búsqueda de una correspondencia entre la pintura y la música, el color y el sonido. La psicología y el psicoanálisis fueron más importantes para los surrealistas, pero fue Kandinsky el primero en investigar todas estas relaciones tanto como artista que como teórico. Se convirtió en el líder del grupo de Munich El jinete azul. De esta manera el expresionismo alemán comenzó una segunda fase, ya no intenta cambiar el mundo a través del arte como habían hecho los pintores del Die Brücke de Dresde. Esta idea la expone Kandinsky en su ensayo de 1912De lo espiritual en el arte donde explica que el mundo de los colores y las formas surgía de las profundidades del alma, como la música. Dice que «aunque el proceso de ordenar los colores y las formas en una composición sea racional y necesario, el origen de los medios y la actividad del artista es subconsciente».
La llegada de los surrealistas a Nueva York durante la II Guerra Mundial, fue el detonante para el surgimiento del expresionismo abstracto. El artista que consiguió enlazar ambos movimientos fue Arshile Gorky (1904-1948). Arribó a Estados Unidos en 1920 huyendo del Genocidio armenio. Su obra producida en unas condiciones de extrema pobreza, avanza desde el surrealismo detallista de Magritte y Dalí, hacia el estilo biomórfico de Miró o Tanguy, en el que las formas se limitan a insinuar semejanzas con objetos reales. Este fue el camino que siguió Gorky, influido por las obras de Roberto Matta y André Masson. Gorky fue el pintor surrealista más importante de los Estados Unidos y su idea de una “dinámica continua” será la base del expresionismo abstracto y sobre todo de la obra de Jackson Pollock (1912-1956), un personaje atormentado y lleno de dudas que estrelló su camino en alcohol.
«Cuando estoy en el cuadro, no me doy cuenta de lo que hago. Y es sólo después de una especie de período “de ponerme al tanto” que veo lo que he estado haciendo. No me preocupa hacer cambios, destruir la imagen, etc., porque el cuadro tiene vida propia. Trato de dejar que esa vida salga a superficie. Sólo cuando pierdo contacto con el cuadro el resultado es un caos. Si no, lo que resulta es pura armonía, un fluido intercambio, y el cuadro sale bien.»
Una de las consecuencias de este método de trabajo fue el hecho de que cambiaba completamente el tratamiento del espacio. Sus pinturas no son planas, crea un espacio ambiguo. Los ritmos entrecruzados de Pollock tienden a sugerir un progreso espacial a lo largo y ancho del lienzo, más que directamente lienzo adentro, pero ese movimiento queda siempre controlado y acaba por volver hacia el centro, donde está el peso principal del cuadro. Esto refleja su sistema de trabajo, y tendrá importantes consecuencias. Pollock es un artista tremendamente subjetivo, para él, la realidad interior es la única realidad.
El manchismo de Pierre Soulages estaba marcado por manchas expresionistas realizadas de una manera rápida y espontánea. Utilizaba largas pinceladas negras sobre fondos claros, a fines de los años cuarenta y comienzos de los cincuenta. Para él, la abstracción solo era el medio para explorar su interior, sus pensamientos y sus sentimientos que le transmitían impulsos al lienzo.
Franz Kline trabaja con pinceladas intensas y controladas que recuerdan a los sinogramas orientales, a una caligrafía gestual y enérgica, en la que se nota el proceso de la pintura.
En los ochenta Sean Scully llena los cuadros de rayas intentando mantener la primacía de la abstracción sobre la figuración. Lo repite en sus series donde busca llenar el cuadro de sentimiento y emociones.
Partiendo de lo figurativo, de eso que se ve, de lo que Rodrigo llama “una realidad falsa”, la pintura evoluciona hacia formas cada vez más alejadas de la realidad formal donde “prima el concepto de que frente a la reproducción, la creación, y frente a la cosa, toma mayor importancia la idea”.
Bloques y franjas de pintura negra se superponen entre si creando una especie de entramado de bandas planas que dominan la imagen. La fuerza del negro es resaltada por el contraste de los otros, pocos, colores que intentan salir del fondo. Las pesadas formas lineales negras son casi amenazadoras, parecen formar rejas o jaulas que nos aprisionan.
Igual que Tony Tuckson en los setenta intenta plasmar el color de la tierra australiana en Blanco sobre rojo y azul donde grandes pinceladas blancas actúan sobre un fondo azul y ocre oscuro, las rayas blancas recuerdan las lápidas aborígenes de arcilla sobre el polvo rojo de la isla. Así el negro del carbón y las cruces y los castilletes de los valles mineros, con el rojo del orín de la metalurgia. Un paisaje en descomposición.
Rodrigo Martin busca lo “esencial”, esa idea, esa sensación, ese recuerdo. Como eran las calles y la lluvia cuando iba a la escuela, la emoción de llegar a casa, los amigos, ese saber que todo está en su sitio, que nos tranquiliza y a la vez nos anula convirtiéndonos en prisioneros del valle. El negro, como las escombreras, como esa lluvia impenitente y el rojo del grito, de la rebeldía, apenas un gesto. Un sueño o una pesadilla, recuerdos…
Publicado en www.lloviendopiedras.com

Rodrigo Martín, con "Last Gate", en la galería Octógono

La pintura de Rodrigo Martín más que decir, impacta, como sinfonía de tonos precisos que mueven los hilos de la sensibilidad. No es descripción más o menos precisa de una cuestión, sino una conjunción de pulsaciones que alcanza el subconsciente. Porque este pintor asturiano, en la exposición ‘Last gate’, abierta en la galería Octógono, busca desde un expresionismo abstracto superar lo objetual, y dejar que cada cual encuentre una conversación consigo mismo.

Es un baile de colores aunque el artista no de puntada sin hilo. Dice la crítica de arte Semiramis González que ‘el color negro vuelve a ser protagonista en las obras del artista, combinándose magistralmente con el rojo y el blanco y jugando con formas geométricas que se acercan a un perfil casual, no siendo, sin embargo, ningún trazo fortuito’; y agrega que ‘las piezas se abre a lo sujetivo y profundizan en el ser de cada uno; grandes manchas verticales negras se contrastan con el fondo blanco y rojo que rompe la armonía establecida. Es esta exposición así: rompedora, transgresora, capas de transmitir que el color es aún muy capaz de superar el espacio y, al tiempo, trasladar a lo pictórico sensaciones casi performánticas’.

Rodrigo Martín (Langreo, 1986) es un pintor joven que está demostrando que tiene un proyecto acorde con su tiempo y su temperamento. Se licenció en Bellas Artes en la Universidad del País Vasco, cursando en 5º curso, con Beca Séneca-Sicue, en la Universidad de Barcelona. Y su tesina versó sobre ‘El Inconsciente Pictórico, origen e impulso en el proceso creativo de la Abstracción’. Y su tesis de doctorado, que realiza en la Universidad Complutense, de Madrid, se basa en ‘La Pintura Abstracta: Estudio del Contexto Español’, cuestiones que, como se ve, están en su presente y en su futuro previsible. Obra que busca lo esencial a través de una pintura de impacto, que puede contemplarse en la galería Octógono, de Mieres, hasta el 16 de febrero de 2013.

 

 

Publicado en INFOenPunto el 31 de enero de 2013

 


‘Gates’, primera exposición de Rodrigo Martín en Gloria Heldmound

GATES de Rodrigo Martín
GATES de Rodrigo Martín

Del 21 de septiembre al 20 de diciembre de 2012. Galería Gloria Heldmound.

Ayer se inauguró el nuevo espacio virtual Gloria Helmound, una galería que se estrena con tres exposiciones; entre las que encontramos en la sala II  la exposición ‘Gates’, una individual que nos da la oportunidad de conocer los nuevos trabajos del artista asturiano Rodrigo Martín.

En la muestra, comisariada por Semíramis González,  encontramos una selección de pinturas que representan ‘gates’, o lo que es lo mismo puertas, que el artista ha concebido como punto de unión entre territorios diferentes.  

La obra de Rodrigo Martín, caracterizada desde el principio de su carrera por un claro expresionismo abstracto, nos aproxima a nuevas posibilidades de expresión visual, mostrándonos unas piezas llenas de color que juegan con el lienzo logrando, como bien explica la comisaria de la exposición, ‘una armoniosa conjugación de plasticidad, cromatismo y fuerza formal’.

Rodrigo Martín es licenciado en Bellas Artes por la Universidad del País Vasco, en 2010 cursa un Máster de Creación Artística: Realismo y Entornos, lo que le ayuda a que actualmente desarrolle su Tesis Doctoral, tratando el tema de la pintura abstracta en la España de los años 50.

Su obra ha sido merecedora de varios premios, como Selección Premio Aedal de pintura (Valencia) y en el 2010 Accésit en el Certamen Art Nalón (Asturias),Selección en XV Mostra d´art Jove d´Horta-Guinardó Premio StripArt ´10(Barcelona), XX Premio Nicanor Piñole XLIII Certamen Nacional de Arte de Luarca,entre otros.

 

 

Sara Torrés para PAC (Plataforma de Arte Contemporáneo)

 

 


Rodrigo Martín abre nuevos caminos en su búsqueda del “Yo” en “Gates”

"Gates" de Rodrigo Martín en la Galería ArteA2
"Gates" de Rodrigo Martín en la Galería ArteA2

La Galería ArteA2 de Zizur Mayor en Navarra presenta el último trabajo del joven pintor asturiano Rodrigo Martín (Langreo, 1986) “Gates”, puertas de entrada hacia la búsqueda del “Yo” personal del autor en una forma diferente de entender la realidad que permanecerán abiertas hasta el próximo 8 de septiembre.

La carrera de este licenciado en Bellas Artes comienza a ser fulgurante después de haber sido profeta en su tierra exponiendo en numerosas galerías de forma individual abriéndose camino dentro de la corriente del expresionismo abstracto. Sus comienzos se enmarcan en lo figurativo –“una realidad falsa”, según Martín- , donde aún se perciben formas cercanas a la realidad, para ir definiendo su obra de manera más intelectual para afirmar que “prima el concepto de que frente a la reproducción, la creación, y frente a la cosa, toma mayor importancia la idea”, dice el autor en su statement, que ahora busca una salida en esas “ventanas” o “entradas”.

En negro es el cromatismo predominante en sus composiciones en formas geométricas horizontales y verticales que se superponen al rojo y al blanco, adoptando la paleta de colores primarios propio de los pintores del expresionismo abstracto. Mediante estas tiras Rodrigo Martín traza fronteras y caminos en el lienzo sobre experiencias y pensamientos que perturban y transitan por la mente del artista y buscan ser encauzados -de forma espontánea pero a la vez razonada- en los entramados que se presentan ante el espectador.

Rodrigo Martín “despierta” de sus “Noches negras”, su anterior serie elaborada en 2011, que surgieron de un periodo “de oscuridad creativa, de noches sin imágenes de las que ni siquiera tenía sueño”, confiesa el autor. Ahora, ese vacío onírico en la oscuridad nocturna ha encontrado en “Gates” una nueva visión del paisaje con los rasgos que van conformando su identidad pictórica, que en su versión más académica vemos plasmada en su trabajo predoctoral: “El Inconsciente Pictórico: Origen e Impulso en proceso creativo de la Abstracción”.

El color toma el mando de dirigir las emociones y los pensamientos de Rodrigo Martín en forma de “sensaciones cromáticas” que encuentran su camino y hayan una salida en “Gates”, la consolidación de la trayectoria y reafirmación del estilo del artista asturiano en Galería ArteA2 de Zizur Mayor.

 

Sergio Rodríguez para artedegaleria.com

 

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Un Valle con mucho Arte

Participantes en la Conferencia
Participantes en la Conferencia

Ilustradores, fotógrafos, pintores, artistas multimedia y diseñadores gráficos analizan en La Felguera la actividad en el Nalón

 

Fotografías editadas en el New York Times, comics leídos en todo el planeta, diseño para empresas e instituciones nacionales y obras expuestas en los mejores museos son referentes necesarios para describir la situación actual del arte en el Valle del Nalón. Eduardo Urdangaray, Marcelino de la Fuente, Iván Jambrina, Alfonso Zapico, David Martínez y Rodrigo Martín hablaron en la Casa de Cultura de La Felguera sobre su producción artística, en un acto organizado por la asociación Cauce del Nalón, en colaboración con el Club LA NUEVA ESPAÑA en las Cuencas. La mesa redonda fue presentada por el historiador de arte Gabino Busto quien comentó que la obra de los seis artistas nacidos después del año 1960 no tiene nada que ver con la de los artistas de postguerra porque sus inquietudes son otras. 

Busto se refirió al «cóctel magnético» que ofrece el Valle a los artistas, con una mezcla de vestigios industriales con naturaleza y fue comentando la obra de cada uno. Dijo que las fotografías de Urdangaray tienen un estilo «directo, vigoroso e impactante», presentó a Marcelino de la Fuente como uno de los mejores diseñadores gráficos y valoró su apuesta por la apertura de una galería de arte, habló de las imágenes «melancólicas, nocturnas y con técnica sofisticada» de la pintura de Iván Jambrina, mencionó la repercusión mundial de la «narrativa dibujada o arte secuencial» de Alfonso Zapico, describió a David Martínez como un «artista volcado en la experimentación» y comentó que la pintura de Rodrigo Martín «está centrada en el expresionismo abstracto».  [ ... ]

 

[ ... ]  Rodrigo Martín hizo referencia a la relación de los espectadores con obra pictórica como la suya que escapa del bodegón. Cree que pueden llegar a captar el lenguaje sin ver nada representado, «solo hay que dejarse llevar». Por eso recomendó que todo público tiene que pararse 20 minutos frente a una obra porque lograrán ver más allá de lo que intentan ver. El pintor lanzó un consejo final «hay que confiar en que si haces lo que te gusta puedes llegar a buen puerto».

 

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J.A. VEGA para diario La Nueva España   11 de Junio de 2012